La Casa Blanca
parece cada vez más insegura en qué jurisdicción juzgar al confeso
cabecilla de los atentados del 11 de septiembre del 2001 Jalid Sheikh
Mohamed, tras indicar el gobierno que está reconsiderando no sólo si
debería ser juzgado, sino si debería ser procesado por la justicia
militar o la civil.
Tanto el secretario de Justicia, Eric Holder,
como el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, no
descartaron el viernes un juicio militar cuando se les preguntó sobre
las alternativas que tiene la Casa Blanca.
Someter a Mohamed a
la justicia militar sería un giro de 180 grados respecto al anuncio
formulado el año pasado por Holder, de que Mohamed y los otros cuatro
sospechosos de los atentados presos ahora en el reclusorio naval de
Guantánamo serían juzgados en un tribunal federal en Nueva York.
El gobierno de Obama intenta adelantarse a una posible votación en el
Senado que impediría que cualquier sospechoso de terrorismo encarcelado
en Guantánamo fuera traído a Estados Unidos para ser juzgado en un
tribunal civil. Su patrocinador es el republicano Lindsey Graham.
“Esos terroristas de al-Qaida no son delincuentes comunes”, insistió
Graham el sábado.
“Los tribunales militares son la mejor forma
de impartir justicia, ganar esta guerra y proteger a nuestra nación de
un sañudo enemigo”, agregó el senador.
De ser votado el
proyecto de ley podría ilustrar cuántos demócratas moderados han
abandonado a Obama en este tema.
Los funcionarios de la Casa
Blanca dijeron el viernes que Obama y sus asesores tendrán una
participación directa en decidir cómo será juzgado Mohamed.
Desde el anuncio de que serían juzgados en Nueva York, el gobierno
parece haber cambiado de opinión, especialmente ante las protestas de
las autoridades municipales neoyorquinas y varios legisladores de ese
estado.
“Tendremos en cuenta los temores de seguridad y
logística expresados por esas personas”, prometió Gibbs. “Obviamente, el
costo del juicio es una de las consideraciones”, agregó.
El
representante republicano Peter King, que ha criticado repetidamente la
decisión de Holder de juzgar a Mohamed en Nueva York, dijo que la Casa
Blanca erró en el tema desde el principio.
“Lo que indica es
que no hubo preparación, ni tareas de avanzada por parte del gobierno”,
insistió King.
Por su parte, Holder sigue creyendo que Mohamed
debe ser juzgado en una corte civil federal, aunque admitió que es
posible que no sea así.
“A la postre y donde quiera que sea
juzgado el caso, en el tribunal que fuere, debemos cerciorarnos de que
sea con la mayor transparencia posible y el respeto de todas las
normas”, dijo Holder al diario The Washington Post. “Si lo hacemos, no
estoy seguro de que el lugar o incluso el foro sea tan importante como
lo que vea el mundo en ese procedimiento”.